martes, 22 de mayo de 2018

VERSOS PERDIDOS 5.- PACIENCIA



Te quiero como si estuvieras cerca de mi
¿Qué quieres que te diga?
No sé de olvidos
Mis silencios son sordos



El primer trago no lo tomo
Malicia en más de uno
Improviso poquito a poco
Paciencia, la necesito,
Para desarmar tus lunares
Y una eternidad para batallar
La trinidad de tú, yo y los fantasmas




Cojo aire
Coraje

Niño, déjame que baile
Me gustan tus andares




Venimos de donde nacimos
Mírame no estoy vencida
Nunca fuimos tan distintos




martes, 15 de mayo de 2018

VERSOS PERDIDOS 4.- AUSENCIAS



Nadie


Quizás debí llorar más
El orgullo no me ayudó
Me equicoqué

Excusas; 
Razón y noción
Ausencias que no me dejan dormir
Que yo me fallé
La vida partida
No parar de buscar salidas
Días de escaparates
Nebulosa reincidente
Querer de lata
¿Quien sabe?
La vida, vida es
Venimos de donde nacimos



Así que pongo el olor de mis escombros en el papel
Tengo hambre de tu calma
Y suplico inmóvil refuerzos
Si tienes algo que decir, pregunta

Soy quien soy
Soy quien doy
Bendito castigo
Bendito te digo
Yo no maldigo 


Sueños y amor

BICICLETAS


Su primer regalo fue una bicicleta


Llevaban poco casados
Había esperado ese regalo especial que anhelaba sin saber
Nunca se le dio bien pensar, menos aún pensar que deseaba, menos que desean los demás
Curioso para alguien que sólo buscaba complacer y que tanta imaginación tenía para imaginar  finales felices

Recordaba que siendo pequeña sabía montar en bicicleta
No tuvo ninguna, tuvo pocas cosas
Lo daba todo porqué sentía que las cosas materiales le hacían más ilusión a los demás y estaba convencida de que nada era para si
Entonces, de cría, creía recordarse dando vueltas y más vueltas al patio de Teresa
Creá recordar risas, la amistad de niños; ahora me enfado, ahora te quiero
Aunque no recordaba enfados 

Tampoco recordaba porque ya no estaban juntas ni que  las separó
Creía haber olvidado muchas cosas y que algunos de esos olvidos, conscientes o inconscientes, fueron necesarios
Hay que sobrevivir, resistir, seguir, pá lante, como decía su abuela.




Con él tuvo miedo a todo
También a montar en bicicleta
Había que hacerlo todo tan bien
No valía ser mediocre

La entrenaban para ser la mejor y nunca fue suficiente
Sigue siendo la mejor en muchas cosas, como en perder con dignidad,
más no es suficiente para él que se cree tan perfecto
!Qué lástima, pero ya no le duele!
Cree
No sabe, no piensa
Es su frase
Quizás nunca la oyó porqué la decía calladito, más la dijo tantas veces
Cuando decía que la oía refunfuñar, esa era la frase mágica, 
que la hacía salir de la cocina donde la destinaste, sonriéndote para borrarte el ceño

Su sitio
¿Tampoco recuerdas eso?
Quizás otra de las mentiras de sus locuras
Y ahora que las escribo, que las nombro, 
!Ostras! 
Duelen
¿Como conseguía que no le dolieran a ella?

Más no lo piensa, no puede
Y sobre todo no llora

¿Porqué?
Porqué no sirve para nada, porqué tiene que levantase mañana para tirar con su peso y todos los pesos que le dejaste cuando te dejó 
Fue tan mala, tan malísima que no merece el perdón de ese buen Dios a quien tanto miedo le tienes, el mismo al que maldices cada vez que te da la gana

Reconoce al menos que eras difícil de entender
Demasiado esfuerzo para ti, soberbio 




Pero hablábamos de bicicletas creo
Hoy está tan cansada de no haber aprendido a montar y tiene tan pocas ganas de aprender de nuevo, que creo que no va a pensar, no puede
Porqué mañana hay que levantarse

Y hoy...
Sólo quiero que mis espíritus la sigan ayudando y la concedan el sueño en otra noche sola

Más,
 !Que bien está sin ti!

Sólo por eso, quédate con la bicicleta
!Caray olvido que te quedaste con todo!
 Ya la tienes
Entonces como se suele decir:
 que la disfrutes

Sin rencores...
Supongo que te ha perdonado
Ella, claro
Yo no soy tan perfecta





No te acerques nunca más,
Hasta el cielo se abre de vez en cuando,
puede que se canse de no pensar

o yo de que ganen los malos
Te lo dije no soy perfecta, ni quiero serlo

martes, 8 de mayo de 2018

CARTAS A ROMA XII.- SEQUÍA. ORACIÓN A LOS DIOSES


Sequía
Meses sin lluvia
Hambre, decepción, desesperación, enfermedades, muertes




Ylena, la espartana, ya no es tan amada. 
Es tan difícil ser buena y tan fácil ser mala. 
Su pueblo dice que desde que el romano no viene al poblado, la mujer se ha ido apagando y con ella sus poderes

Pocos conservan la fe
El desconsuelo se extiende más rápido si la tierra es yerma y no tienes nada en la boca más que palabras furiosas.

La gente comienza a marchar
Las casas quedan abandonadas

Sólo Hasira espera, la observa y llora a escondidas



Por ella, muestra sus dientes mellados y curva sus labios con esfuerzo, pero el dolor le aprieta el corazón. Ver como todos por los que su niña espartana se sacrificó le giran la espalda, es tan triste

"No merecen que se siga esforzando". Malditos. Malditos corazones podridos".- piensa con rabia.

"Y si Ylena hablara.... ¿Que pensará? Está tan sola"

Presiente que su unión con los elementos hace que también se seque. 
!Si esa mujer se hubiera quedado con una pequeña parte de cuanto dio; cuanto tendría!
Pero cuanto hubo no fue para ella misma, la necesitaban



 Hasira vuelve a llorar, porqué es consciente de que también la anciana demandó, exigió, urgió,  presionó y entre todos los demandantes, la destruyeron, la apagaron... 
Ahora el sol ha recuperado su poder absoluta y les azota sin descanso.
Hasta en las noches parece negarse a esconderse.
Sin la fuerza de la dama mágica, el mundo gira sin sentido 
La Naturaleza gime desorientada.

 Quiere creer que su sonrisa es de verdad. 
No quiere ver lágrimas en los ojos de la espartana
Si las viera, ¿que sentido tendría la vida y la muerte?


Mientras Ylena camina descalza bajo el sol abrasador hasta llegar al roble quemado, el primero en arder tras la última batalla.
Fuego y sangre
Más batallas
Más acero
Más huesos tirados en el suelo
Alimento para los buitres


La espartana mira el árbol que antaño recibió sus plegarías y sabe como intentó dejar que el fuego se consumiera en él y no se extendiera

Suspira. 

No pidió sentir estas cosas que otros no aprecian.
 No escogió. 

Se sienta en el suelo tiznado y contempla las figuras de los esqueletos del bosque

Sólo entonces habla con los Dioses. 

Sólo entonces sabe que la escucharán





 Este es mi desierto
Aquí vivo
En este páramo donde me dejasteis
Olvidasteis decirme quien soy
Y decidí ser todas ellas
Todo ello

No hay lugar para la lástima
No hay tiempo para lamentaciones
No hay escusas para el dolor
No hay más que hacer y hacer

Es un lujo dormir demasiado
Es un pecado desear lo que no te falta
Es banal querer estar más hermosa
Es de ilusos esperar recompensas

Seguir y seguir
Tener lo que decidáis darme 
Acatar que lo quitéis cuando queráis
Sois caprichosos y egoístas  

No es consentimiento, 
no os lo consiento
No es rabia,
me enseñasteis a amar sobre todas las cosas
No es tristeza, 
recordad que deseáis que esté siempre alegre

Pero no estáis...
Nos abandonasteis
Me abandonasteis a mi suerte
Y ya sabeis...
tengo poco de todo
Naturalmente no es una queja,
tengo cuanto necesito

¿Iréis a castigarme ahora?

Otra penitente culpable
Quizás somos demasiados los devotos descontentos,
pero puede que os equivocarais y nos hicierais así,
seres desajustados, incompletos, inadaptados

No se, después de todos, los Dioses sois vosotros
Pero como tengo este don de hablaros,
 os niego el gusto de escucharos

Apago la luz y cierro mi corazón
Mucho habrá de llover para que lo abra de nuevo
Mucho habré de mojarme

Más no os precocupeis amos de los mundos,
seguiré 

Y seguiré sola
Sea vuestra voluntad
Compañeros ausentes de mi desidia



Recordad humanos que la vida no espera
Ya lo dije mucho antes




sábado, 21 de abril de 2018

VERSOS PERDIDOS 3.- CIERRE



Ella cierra los ojos y ve
Más allá del amanecer



La vida no la moja
No se baña en los pantanos del negro destino
Ya no llueven lunas de historias
Callaron las voces de los sabios

No entiende de venenos
La consumen los gritos
Siempre cae en la tentación
"No me rindo, no me rindo"
Es su canto más lindo

En los postreros días derrama su espíritu
Teme más a los vivos que a los muertos
Ella y su miedo, son dos

Promete no vivir a oscuras
Promete ser testigo, nunca juez
promete no pensar en como acaba
Promete que si se queda se quedará contigo
Lo demás ya está perdido




Guerrera etérea, grácil 
¿Letal dices?
¿Porqué?



¿Rascarás mi ventana al despertar?
El tiempo no para,
eso ya no me vuelve loco


viernes, 20 de abril de 2018

VERSOS PERDIDOS 2.- LA CUEVA DEL SILENCIO


En la cueva del silencio hace tanto frío
Estoy tan cansada
Pesan los huesos
Hasta el sueño es dolor



Me enerva la impotencia
Me enhebra la inconsciencia
Agujas en un segundo
cosen con calma
esta telaraña de ramas



Me reinvento y fluyo
Gacela perseguida soy
Y resucito en tu piel

Ellos escriben supersticiones en sus renglones
Convencidos me dejan en el suelo de los justos
mirando esa ventana,
 imposible escapar

Cojed mis ganas
En el desierto del ayer las dejé
Me atraparon mirando sus promesas de libertad
La ley de sus almas puede conmigo
Dadme un respiro
Dadme el alivio
¿Cuanto cuesta vuestra ayuda?
Son tan caros vuestros principios...




Y sólo quedas tú...
Ámame como si no me hubieras conocido nunca 
Mátame como tu sabes 
En ese pozo de placer donde luchamos los dos
Sólo queda esperanza de un mundo mejor
donde tu duermes amor



Prometo buscarte las llaves
Pese a mi despiste crónico
que ya es tuyo
Te lo regalé el primer día


viernes, 6 de abril de 2018

VERSOS PERDIDOS.: 1.-LA VIDA SE ME COME


Hace tiempo que me falta tiempo






Todo corre tanto...




Mi tiempo se pierde
Pero mis ganas de escribir sobreviven y se vuelven retazos
Trozos de papel con setimientos
palabras que salen de dentro
De la cueva de mi saber
De mi conciencia
De mi inconsciencia
De la locura de las noches cerradas
Cuando olvidas que quizás haya un mañana
Escribir es mostrar todas las facetas
Las que ocultas a esa humanidad tan fría que me llaman rara
Si. Soy extraña
Y estoy extrañamente viva


Muy viva, aunque muera cada noche
Unas de pena, otras de gozo
Dualidad, siempre
Por eso, hasta que recupere mi puesto en mi vida, nacen estos versos perdidos que quiero recoger de esos trozos de meses de silencio. 
Por los que callan, por los que se fueron y me acompañan y por mi.
Porqué no quiero olvidar que tengo voz...
No quiero olvidar que un día quise ser poeta.

-I-
Que mis versos perdidos me lleven a ti
Es mi camino
Que mis pies descalzos caminen por tu espalda
Es mi destino
Es lo que he querido
Lo que he tenido

_II-
Elevada a creyente soy
De tu sinfonía derramada en tu piel brillante
Diamante amor, diamante
Te lo juro, no es mentira
Le llaman amor
Tú sabes...


¿Y tú?
¿Qué ganas mujer?
¿Dónde quedaste?